El plátano es un tesoro. Se trata de un producto increíblemente saludable y delicioso, indispensable dentro de una dieta equilibrada. Es un producto amable y versátil, aunque no por ello exento de necesitar algunos cuidados básicos para aprovechar de ellos su máximo potencial y propiedades.

Por eso es tan importante conservar los plátanos de manera adecuada.

Con la ayuda de algunos sencillos consejos que te presentamos aquí, podrás evitar que los plátanos se pongan excesivamente maduros y puedas disfrutarlos frescos por más tiempo.

 

¿Cómo conservar los plátanos durante el transporte?

El proceso de transporte desde que el plátano sale de las fincas hasta que llega a su destino final, tu hogar, implica un arduo trabajo que tiene el objetivo de alargar su vida correctamente y que aguanten, salvaguardando su calidad con mimo y cuidado a través de procesos de conservación en cámaras especializadas, permitiendo que alcancen su punto óptimo en tu hogar. 

Nuestros Plátanos tardan solamente 6 días desde que los metemos en la caja hasta que llegan a la frutería. Lo que nos permite aguantarlos en la platanera más tiempo, madurando en la piña y cogiendo el sabor rico y dulce que caracteriza al Plátano de Canarias.

 

¿Cómo conservar plátanos en casa?

Cuando llegan a casa, lo ideal es mantenerlos a temperatura ambiente en un lugar fresco y bien ventilado. Si no quieres que maduren rápido, saca los plátanos de la bolsa o su envoltorio  y asegúrate de guardarlos en lugares que no estén expuestos al calor directo o la luz solar. 

Es una buena idea envolver los tallos (la corona) con papel de cera de abeja evitar el escape de etileno y que se pongan negros con facilidad. Esto también previene la evaporación de la humedad y la absorción de etileno liberado por las frutas cercanas si los colocas en un frutero.

Si lo deseas, también puedes envolver los tallos con papel de aluminio. Cada vez que retires un plátano del racimo, asegúrate de  envolverlo nuevamente con cuidado. Esto ayudará a mantenerlos frescos por más tiempo.

Si están muy verdes, utiliza papel de periódico. Envolverlos en este papel ayudará a que maduren rápido.

Si no vas a consumir plátanos maduros de inmediato, colócalos en una bolsa hermética, ciérrala y guárdalos en la nevera. La piel puede oscurecerse, pero la pulpa no se verá afectada. Sácalos del refrigerador unas horas antes de ser consumidos, déjalos que vuelvan a temperatura ambiente y luego ya estarán en su punto óptimo. Puedes mantener los plátanos maduros en la nevera durante al menos una semana.

Eso sí, ten en cuenta no refrigerar nunca los plátanos verdes pues no podrán reanudar el proceso de maduración después de volver a temperatura ambiente.