Quizás te estés preguntando: “¿por qué se cortan los plátanos cuando aún no están del todo maduros? Bueno, la respuesta tiene mucho que ver con el tema que hoy  queremos tratar acerca de la importancia del transporte de los plátanos para poder llevarlos a su destino final, asegurando toda la calidad y frescura del producto.

En lo que se refiere al cultivo del plátano de Canarias, nuestro enclave estratégico nos da un margen para que el producto, aunque debe ser recogido temprano para que no se deteriore durante el viaje, pueda permanecer en la platanera durante más tiempo y madure en la piña, lo que confiere ese sabor especial, rico y dulce, de nuestro emblemático plátano de Canarias.

  1. El transporte del plátano: Condiciones

Para el transporte, los plátanos deben estar sanos, limpios, enteros, frescos, libres de olores y sabores extraños, libres de humedad anormal y sin daños. Es muy importante que el fruto no tenga pérdida de agua para alargar su vida útil y calidad. Además, deben estar libres de daños mecánicos.

La distancia en barco desde Canarias a la península se estima entre 4 y 7 días. Así, desde que se recolecta el producto en la finca donde se producen y llega hasta el consumidor final, el viaje y los tiempos de refrigeración en cámara son mínimos o inexistentes.

  1. Temperatura idónea para transportar los plátanos 

La temperatura óptima para almacenamiento y transporte es entre 13 y 14ºC, aunque puede variar según sea el mercado receptor al que se dirige. Durante el trayecto, el fruto continúa su proceso de maduración en cámara hasta que llega a los puntos de venta y al consumidor final.

Normalmente, desde las plantaciones se procesa, se empaqueta y se transporta al puerto de envío.

La partida hacia el mercado exterior se realiza en contenedores frigoríficos. Durante el trayecto, los plátanos deben seguir manteniéndose a una temperatura fresca para ralentizar la maduración.

La fase de maduración del plátano en destino es hoy en día un proceso automático que se realiza en locales de maduración bien aislados de tamaño variable según el volumen de fruta. La temperatura óptima para la maduración es de 15-20ºC.

  1. Atmósfera controlada

Otro aspecto a destacar es la importancia de las atmósferas controladas.

Para las frutas climatéricas como el plátano de Canarias, es indispensable que sean almacenadas en cámaras de refrigeración herméticas, en las que se sustituye la atmósfera inicial o normal por una atmósfera pobre en oxígeno (O2) y más rica en dióxido de carbono (CO2).

Son atmósferas estrictamente controladas durante todo el período que dure el producto almacenado. La composición de la atmósfera se ajusta en base a los requerimientos del producto y su ajuste se logra mediante generadores de nitrógeno, que es el responsable de absorber el CO2 y el etileno, para evitar que el fruto se degrade. De igual manera dentro de la cámara se tiene control sobre la temperatura, humedad relativa  y circulación del aire.